Heinze se marcha "con la cabeza bien alta". Ha cumplido con lo previsto, la verdad. No se le podía pedir más tras verlo jugar en Old Trafford. A su espalda entraba todo hijo de vecino, y no es un lateral precisamente ofensivo... Que su mejor cualidad precisamente sea su agresividad no dice mucho de él. Un problema menos para el Madrid, sinceramente.
Ahora "sólo" falta desprenderse de media legión romana. Huntelaar parece que tiene algunas novia. Su olfato goleador está demostrado, pero para ser merengue se necesitan más cualidades: movilidad, técnica, trabajo en equipo... Su compatriota van Nistelrooy es un referente, y pese a su edad tiene mucho que dar a la entidad. Higuaín parece tener un potencial limitado, amén que ahora tampoco no es una estrella precisamente, y Benzemá debe acoplarse al equipo; un año será más que suficiente.
Sin embargo, y a pesar de todo lo dicho, la imagen que dan los deportistas es importante para que se les valora aún más o suceda lo contrario. Veámos a dos cracks veteranos: Armstrong y Schumacher. El americano alaba la vuelta (temporal) del alemán, aunque el primero tiene mucho que aprender de éste en cuanto a su comportamiento. Dada la afición de EEUU a las armas, podríamos decir que el twitter es la pistola de mano del ciclista: en cuanto se ve atacado no duda en usarla. Michael es mucho más elegante, directo, honesto. Todo lo que tiene que decir, lo dice en la pista o ante los medios sin tapujos.
Este es uno de los motivos de que Schumacher sea un ídolo que aprecia la gente de todo el globo, y el americano reciba tantas miradas de desconfianza y recelo entre la sociedad. Hay que ser más caballero, más cortes, más... al estilo europeo.

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